Rendirse jamás ¡Sé la aguja en el pajar!

Hay situaciones concretas que te harán abandonar tu meta si no las tienes claras, pero algo debemos tener claro: Rendirse jamás. Se han realizado estudios en distintos países respecto al porcentaje de personas que abandonan el gimnasio a las pocas semanas o meses de comenzar.

El abanico de razones va desde la falta de resultados, dolor o cansancio post entrenamiento, falta de tiempo, cansancio por el trabajo, pereza, entre muchas otras. Lo cierto es que incluso en el más optimista de los estudios, el 60% de las personas que entran a un gimnasio, fracasan. Estamos hablando de 6 de cada 10 personas. En otros, es incluso peor. 80% e incluso 90% de las personas que ingresan a un gimnasio lo abandonan poco después. Es decir 8 o 9 personas de cada 10.

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Para cada una de estas razones podemos encontrar múltiples soluciones. Pero vamos a centrarnos en la más común según mi experiencia: La falta de resultados.

Y para esto vamos a plantearnos una pregunta:

¿En cuánto tiempo veremos los resultados?

Tendrás resultados desde el primer día, literalmente. Pero tú serás capaz de apreciarlos a partir de la segunda semana. Y para los demás serán notables a partir de las 4 semanas. Sin embargo, hay muchos factores que influyen en esto y que harán que estos resultados puedan llegarte mucho antes, o mucho después.

  • Con qué frecuencia entrenas: Mientras más días de entrenamiento tengas, sin dejar de tener el descanso apropiado, más rápido podrás ver resultados. Lo mínimo que deberías entrenar por semana son 2 o 3 días si eres principiante. Con algo más de experiencia puedes hacerlo 4 o 5 días a la semana.
  • Qué tipo de entrenamientos haces: Si trabajas principalmente la fuerza y la hipertrofia, comenzarás a ver tu cuerpo más definido a medida que pierdes grasa. Además estos músculos que irán haciéndose más fuertes, consumirá cada vez más calorías, lo que te hará perder aún más peso.
    En cambio si trabajas de manera aeróbica principalmente, perderás líquidos retenidos y algo de grasa, pero comenzarás a verte flácido, porque nada estará llenando el espacio que ocupaba anteriormente la grasa. Ese espacio deberían ocuparlo ahora los músculos.
  • Con qué intensidad trabajas: Si trabajas siempre cerca del fallo muscular, preferiblemente sin llegar a él, tus entrenamientos darán frutos mucho más rápido. Trabaja con cargas pesadas, es importante.
  • Qué partes del cuerpo entrenes: Si solo entrenas al torso, pero no las piernas, o viceversa, tus resultados se verán comprometidos. Debes ver al cuerpo como un todo, y no como sectores individuales partes. No solo estéticamente, sino a nivel funcional esto te dará problemas. Tendrás partes del cuerpo que consumirán muchas calorías y otras que consumirán apenas el mínimo. Te costará avanzar si no ejercitas y mantienes un balance en todo tu sistema.
  • Tu técnica: Si haces cada ejercicio con una técnica correcta, cuidando tu postura, con un rango de recorrido completo, y poniendo tu mente en lo que haces, sintiendo totalmente las contracciones y el trabajo del músculo, tu trabajo se verá recompensado. Así es como le sacas el máximo provecho a tus ejercicios.
  • Tu factor de actividad diario: Está muy bien que entrenes 5 días a la semana, pero eso es solo una parte de tu gasto calórico. Otra parte muy importante es la cantidad de actividad que tengas. Mientras más activo sea tu día, te aseguro con toda responsabilidad que verás tus resultados mucho mucho más rápido. Por lo general las personas con trabajos que les requieren estar de pie o caminando constantemente suelen tener este factor de actividad más elevado.
    Por ejemplo, un mesero, un policía, alguien que trabaja en limpieza, un albañil. Si desafortunadamente tienes un trabajo sedentario, por ejemplo, secretaria o programador, puedes hacer pequeños cambios en tu rutina diaria, puedes por ejemplo caminar de regreso a casa en lugar de coger un bus. Puedes subir las escaleras hacia tu departamento en lugar de tomar el ascensor. Saca a pasear a tu perro más seguido. Ve a hacer tus compras caminando en lugar de coger el coche. Comienza a dar paseos caminando, o en bicicleta. Estos son algunos ejemplos, usa tu creatividad.
  • Tu dieta: Si tienes una distribución adecuada de macronutrientes y micronutrientes en tu alimentación, y además una ingesta calórica adecuada a final del día, estarás viendo resultados mucho más rápido. Recuerda que necesitas tener una dieta alta en proteínas cuando estás intentando hacer una definición.
  • El estado hormonal de tu cuerpo: Si tus niveles de testosterona están bajos, si tus niveles de cortisol están altos (Esta hormona se dispara con el estrés), si eres mujer y estás menstruando, si estás bajo medicación, si sufres de enfermedades metabólicas.
    Toda alteración a nuestro sistema hormonal tiene un impacto sobre lo que hacemos, e igualmente podrá retrasarse la llegada de los cambios que esperamos si, por ejemplo, nuestro cuerpo está inundado de cortisol, esta hormona estimula el almacenamiento de grasa en el cuerpo.
  • Tu estado mental: De manera indirecta esto influirá en tus resultados. Si te encuentras entusiasmado, activo, si te gusta lo que haces, te resultará más fácil no faltar a tus entrenamientos, ser mucho más responsable y consistente. La música mientras entrenas es una herramienta poderosa para mantener esa motivación alta.
  • Tu genética: No me gusta hablar de esto como un factor influyente, pero sí tiene cierto peso. Es totalmente cierto que tu genética no va a impedirte llegar a tu meta, te veas privilegiado o no por ella vas siempre a cosechar los resultados que esperas si eres constante y haces las cosas de la manera correcta. Pero algunas personas, dado el metabolismo o tipo de cuerpo con el que nacieron, pueden perder grasa, ganar músculo o recuperarse de los entrenamientos más rápidamente que otras personas. Repito nuevamente, este es un factor que influye, pero no es ni por asomo el más importante de los ellos.

Viendo esta lista de factores que influirán en la velocidad con la que podrás ver tus resultados, todo lo que resta por hacer es manipularlos a tu favor, hazlos tus aliados y que te ayuden a ir a avanzar a toda velocidad. Nunca debes abandonar tu meta, puedes desanimarte, todos lo hacemos en determinado momento, pero lo que te separa de las demás personas, ese 90% que fracasa, es tu determinación y tu resiliencia. Así que no abandones, sé parte de la minoría y aguanta hasta que lleguen los resultados, creeme que te sentirás satisfecho cuando lleguen y todo habrá valido la pena. ¡Rendirse jamás!

Comparte este post con tus familiares, amigos y conocidos para ayudarlos a mantenerse motivados y que no abandonen antes de tiempo. ¡Saludos!

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